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Áreas de trabajo

Ecografía Ginecológica.


Útero, ovario, trompas de Falopio.
En el útero valoramos globalmente tanto su morfología externa como interna para detectar malformaciones como son el útero arcuato, septo, bicorne, yatrogénico y didelfo.
El estudio del endometrio nos revela si es adecuado para cada fase del ciclo y de la vida de la mujer o es necesario descartar algún tipo de patología bien sea disfuncional, tumoral o iatrogénica. Asimismo en caso de existir un DIU podemos valorar si su posición es correcta o no dentro de la cavidad uterina.
En el espesor de la pared uterina la ecografía permite detectar la presencia de miomas, su localización espacial en el útero y su relación con la cavidad del mismo, ya que la sintomatología que producen depende de esta última.
En lo que se refiere a los ovarios estudiamos el ciclo ovárico y sus alteraciones disfuncionales. Asimismo diagnosticamos tumores sólidos benignos o malignos, quistes y endometriomas.
Realizamos la ecografía ginecológica mediante transductores transbdominales, transvaginales y/o transrectales, utilizando también el Doppler color o el estudio volumétrico 3D. Asimismo la ecografía nos guía en la realización de punciones de ovario para la captación folicular en casos de infertilidad y en la práctica de paracentesis diagnóstica del líquido libre abdominal en casos de existir hemorragia o colecciones líquidas pélvicas de otras etiologias.

Ecografía Obstétrica


También se puede practicar con transductores transbdominales, transvaginales y/o transrectales dependiendo de la edad gestacional o de que se trate de descartar tipos específicos de patología fetal o materna.
Nos va a reflejar la normalidad del embarazo en cada uno de sus tres trimestres:
Primer Trimestre

Realizamos la ecografía de “las 12 semanas” que, además de valorar el desarrollo embrionario o fetal y posibilitar un estudio anatómico inicial, descarta o confirma una mayor probabilidad de que exista una alteración cromosómica según la presencia o no de anomalías en determinadas estructuras anatómicas fetales que llamamos marcadores ecográficos, como son la translucencia nucal, la translucencia intracraneal, el hueso nasal, la existencia de regurgitación tricuspídea, la onda a positiva en el flujo del ductus venoso, la integridad del triángulo retronasal…
En gestaciones más tempranas, antes de la semana 10, la ecografía se practica practicamente siempre con transductor vaginal y se valora además la vesícula vitelina y el celoma extraembrionario y en todos los casos se busca la existencia de posibles hematomas retrocoriales o subcoriónicos y de patología uterina u ovárica maternas. En el caso de las gestaciones gemelares en este trimestre se valora la corionicidad para saber si se trata de un embarazo monocigótico o bicigótico, es decir si se trata de 1 o 2 huevos.
Técnicas invasivas para diagnóstico precoz de alteraciones cromosómicas o genéticas.
Su realización nos permite estudiar el cariotipo (estudio citogenético de los cromosomas) y se practican en caso de alteraciones de los marcadores ecográficos, si existe historia con riesgo familiar o de los padres y en caso de malformación fetal. Tambien los utilizamos para descartar infecciones intrauterinas. Son:
Biopsia corial
Consiste en la extracción mediante una fina pinza de vellosidades coriales de la placenta para su estudio citogenético. Se practica entre la 12 y la 14 semanas de embarazo, no necesita preparación y puede realizarse a través del cuello uterino, transcervical, o de la pared uterina, transabdominal, sin apenas molestias para la gestante. Su índice de riesgo de interrupción de la gestación es menor a 1%.
Amniocentesis precoz
En este caso se extrae líquido amniótico (alrededor de 10 cc) para el estudio citogenético, se practica en las semanas 14-16 de gestación, tampoco produce molestias y su índice de riesgo de pérdida fetal es menor a 0,5%.
La amniocentesis se puede practicar a lo largo de toda la gestación desde la 14-15 semanas para estudio infeccioso y amniodrenaje entre otras indicaciones.
Segundo Trimestre

En los últimos años se ha generalizado la realización de la llamada ecografía de las “20 semanas” como método de screening para el diagnóstico precoz de las anomalías fetales. Se puede realizar entre las 18 y las 21 semanas y dentro de la valoración del estado general del feto estudiamos:
- Vitalidad y crecimiento fetales, estudio detallado de su normalidad anatómica por órganos y sistemas mediante cortes transversos y longitudinales.
- Morfología, grado y localización de la placenta, que si es baja se debe revisar en la 32 semanas en que ya se forma el segmento uterino y ocupa su lugar definitivo.
- El volumen de líquido amniótico se valora también ya es un buen predictor de la evolución de la gestación y de la mortalidad perinatal.
- El cordón umbilical debe contener dos arterias y una vena e insertar en el anillo umbilical.
Estudiamos también el patrón vascular Doppler color fetal.
La medida en estas semanas de embarazo con transductor vaginal de la longitud del cuello uterino y su tunelización es predictiva de parto pretérmino antes de la 35 semana pero la realizamos sólo en casos de riesgo.
Con esta ecografía diagnosticamos ya la mayoría de las alteraciones morfológicas y funcionales del feto pero hay algunos casos en los que son las patologías son evolutivas y todavía no se visualizan en esta edad gestacional.
Tercer Trimestre

Se practica fundamentalmente para evaluar la posición del feto dentro del útero, el crecimiento del mismo mediante el cálculo del peso y la funcionalidad de sus órganos. Estudiamos asimismo la función placentaria mediante el estudio vascular con Doppler color.
Es necesario el cálculo correcto de la edad gestacional en el primer trimestre del embarazo para poder hacer el dignóstico diferencial entre los fetos constitucionalmente pequeños, los prematuros y los retrasos del creciemiento intrauterino ya que estos dos últimos se asocian a malos resultados en la morbilidad y mortalidad perinatales. El estudio de la biometría (peso fetal) se realiza mediante la medición de varios parámetros – Diámetro biparietal ( DBP), Circunferencias cefálica y abdominal (CC, CA) y longitud femoral (LF), y su comparación con las tablas de crecimiento de Hadlock que utilzamos en este centro.
En este control ecográfico reevaluamos la morfología fetal, fundamentalmente el sistema nervioso y el corazón.


Ecografía de mama


Dada la sensibilización de las mujeres actuales hacia la patología de la mama, las consultas basadas en la existencia de molestias son cada día más frecuentes. La ecografía es el primer estudio que se realiza a la paciente, y en ocasiones el único si el diagnóstico que aporta es de benignidad, ya que es accesible, no produce molestias y se puede realizar en todas las ocasiones que se precise ya que es inocua. Como revisión periódica la realizamos anualmente independientemente de la mamografía hasta los 40 años de edad y según el criterio del ginecólogo mas tarde, como complemento de la mamografía.
La alteración que más frecuentemente encontramos es la llamada mastopatía fibroquística, de dependencia hormonal y responsable de la tensión mamaria premenstrual, que hace que la mama sea más densa y en muchas ocasiones albergue quistes de mayor o menor tamaño que no tienen transcendencia clínica.
Gracias a los ultrasonidos podemos diagnosticar la existencia de nódulos sólidos y valorar si presentan características benignas o malignas según la morfología externa, límites y márgenes, ratio altura/anchura, ecoestructura interna y ecogenicidad. Practicamos punciones ecoguiadas de los nódulos visualizados como sólidos, bien con aguja fina (PAAF) o gruesa (BAG) (TRUE CUT), extrayendo células o cilindros de tejido que se estudian histológicamente para llegar a un diagnóstico fiable de malignidad o benignidad. Esta técnica nos guía también en el marcaje con arpón de la lesión que queremos biopsiar.
En todos los casos estudiamos también la morfología de ganglios axilares (adenopatías) ya que si existen podemos distinguir si se trata de la reacción a un foco inflamatorio o si presentan invasión tumoral.
Valoramos la normalidad de las cicatrices, áreas de retracción cutánea, densidades asimétricas y procesos inflamatorios ( mastitis, galactoforitis…).


Ecografía 4D


Se trata de una ecografía en tres dimensiones (3D) en la que vemos al bebé en tiempo real, es decir en movimiento. Se puede realizar en cualquier etapa del embarazo con diferentes fines, cada día más numerosos, como complemento de la ecografía 2D.
Con ella es posible que veas la cara la cara de tu hijo y conozcas sus rasgos y sus gestos, así como los movimientos que realiza dentro del útero, en el líquido amniótico.
Para conseguir una buena imagen 3D se necesita una buena imagen 2D, que es la que se captura y ésta depende fundamentalmente de la posición fetal y de la cantidad de líquido amniótico que rodea la parte del feto que queremos ver. Por ello las mejores semanas de embarazo para realizarla son de la 25 a la 32, idealmente de la 26 a la 28, en las que la proporción entre el volumen fetal y el de líquido amniótico es la mejor y el bebé ya tiene tejido subcutáneo y muscular y por tanto los rasgos faciales definidos.
Todas las exploraciones que realizo en 4D conllevan un estudio detallado morfológico, funcional y vascular de tu hijo.
En este tipo de ecografía conviene que el bebé esté activo por lo que te recomiendo que tomes algo dulce media hora antes del estudio.
Asimismo es bueno que no te apliques cremas en el abdomen desde 2 a 3 días antes de la practica de la 4D para evitar el ligero edema que produce en la piel ya que puede distorsionar algo la imagen.
La exploración dura aproximadamente 30 minutos y realizo fotos y video que te entregamos en un CD y un DVD junto con el informe morfológico y funcional.